Archivo mensual: octubre 2014

¿Cara o Cruz?

Adobe Photoshop PDFMe dijo una vez un autor que la razón por la que su libro no había vendido como se merecía era debido a la decisión del editor a cambiar el título que él había propuesto. Yo me pregunté si la razón detrás de las bajas ventas no podría encontrarse en que el libro no hubiera gustado al público. En cualquier caso, tanto entonces como ahora estoy convencido de que el título de una novela no es el aspecto más importante para vender más o menos ejemplares. El contenido es la clave, no nos engañemos.

Pero lo cierto es que a menudo los editores nos encontramos con un gran dilema (uno de muchos, sea dicho de paso): ¿qué título poner a un libro?

Algunos autores vienen con un título que ellos mismos nos anuncian es indiscutible. En estas ocasiones leemos el título mil veces hasta que nosotros también estamos convencidos. Pero en otras, debido a nuestro estupor, tomamos la decisión de proponer alternativas. Intentamos razonar con el autor; ilusos nosotros, ¿verdad?

Sin embargo, el dilema del título de una novela no acaba con el autor, el mayor problema muy a menudo es interno, y es que ni nosotros nos ponemos de acuerdo en qué título adjudicar a una novela. Es algo que a veces puede ser difícil de gestionar.

ManosSucias_ALTAEn el último comité, surgió un empate técnico y total en qué título adjudicar a una obra. Parecía un conflicto laboral, y es que argumentos tenían las dos partes. En definitiva, un conundrum, palabra inglesa que describe esta circunstancia perfectamente. Y fue entonces cuando a “alguien” se le ocurrió la magnífica idea: ¿por qué no lo decidimos a cara o cruz?

Títulos, portadas, formatos, diseños… todos son importantes, muy importantes. Pero lo verdaderamente importante, lo vuelvo a repetir, es el contenido.

Y hablando de contenidos, hoy en el blog las portadas de nuestras últimas novedades de este año. El patio inglés (ya en librerías), de Gonzalo Garrido, es un cambio de registro del autor de Las flores de Baudelaire. Una obra valiente que aborda la relación de un padre con su hijo tras ver sus progenitores cómo el joven salta al vacío desde un tercer piso.

Finalmente, en noviembre vuelve Carlos Quílez, esta vez con Manos Sucias. En esta ocasión el título lo dice todo, pero las sorpresas del contenido son dignas de juzgado de guardia. La corrupción en España está más extendida de lo que te imaginas, si no me crees lee Manos Sucias.

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