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De vacaciones con Hammett

Madrid_frontera_baixaMerecidas vacaciones nos esperan al equipo Alrevés por una primera mitad de 2017 apasionante y culminada en la Semana Negra de Gijón con el premio Dashiell Hammett para Madrid:frontera. David Llorente se convirtió en el primer escritor en ganar con su primera novela negra (Te quiero porque me das de comer) el Memorial Silverio Cañada y con su segunda el Hammett.

No es una casualidad.

Felicidades, David, te lo mereces, y no lo decimos nosotros solamente.

Y entre medio no faltaron las buenas noticias. En marzo Jordi Ledesma con Lo que nos queda de la muerte compartió con Paco Gómez Escribano y su novela Manguis el premio NovelPol . También un premio muy merecido. Felicidades Jordi. Y en Valencia Negra Sebastià Bennasar se adjudicó el premio a la mejor novela negra escrita en catalán por L’imperi dels lleons. Felicitats Sebastià.

En fin, descansaremos un poco, pero advertimos que volvemos en otoño con mucha dinamita.

Setiembre

El refugio de los canallasBAJAJuan Bas irrumpe nuevamente con El refugio de los canallas, una novela ágil, muy coral y desveladora de más de medio siglo de historia en el País Vasco. A un servidor le dejó atónito y sin aliento, y estoy seguro que no defraudará a los lectores.

 

 

 

portadaHnegra72Y a finales de mes presentamos H Negra, una antología de relatos cortos dirigida por Fernando Marías que aúna 22 escritoras y 22 ilustradores en un libro dedicado a exaltar el papel de la mujer en el relato negro. Un proyecto ilusionante que no te puedes perder por la calidad literaria y artística.

 

 

Octubre

Regresa Alexis Ravelo con su extraordinario Eladio Monroy; una novela al más puro estilo Ravelo que uno no puede más que saborear sin prisas y con un solo miedo: tarde o temprano te la terminarás y te quedarás con ganas de más. Pero no se preocupen, con esta novedad de Monroy comienza una colección especial dedicada al detective canario creado por Alexis Ravelo.

El sargento Masip de Rafa Melero también regresa en octubre. Masip una vez más se enfrentará a un asesino en serie y como no puede ser de otra manera, Melero nos sorprende con giros siempre inesperados.

Noviembre

Cerraremos el año con un libro único y una historia jamás contada. Mabel Lozano, con la complicidad de Marta Robles como editora, nos sumerge en el testimonio de la vida de un proxeneta arrepentido. Un libro que no dejará indiferente al lector que descubrirá el tenebroso mundo del proxenetismo, la trama de mujeres y el sucio negocio de la prostitución. Mabel Lozano nos cuenta una historia dura y difícil de digerir, pero necesaria para luchar contra prácticas que deberían ser eliminadas de nuestra sociedad.

Sin más, felices vacaciones y felices lecturas.

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VLCNegra, Madrid:frontera y el público

Madridfrontera VLCNegraVolvemos de Valencia obviamente felices. Madrid:frontera de David Llorente recibió el premio Mejor Novela Valencia Negra 2016. Pero también muy contentos de haber compartido tiempo con un montón de amigos. Y por supuesto hay que felicitar a todo el equipo de Valencia Negra por una exitosa cuarta edición que según he visto ha doblado el público con respecto a la tercera. ¡Bravo! Porque el éxito de un festival se debe medir así, por cuánto público convoca.

Hablando de público, durante la cena del viernes charlé con Berna González Harbour y surgió la pregunta de si hay demasiados encuentros de novela negra. Concluimos que mientras cada festival pueda convocar un buen número de espectadores, siempre hay espacio para más. En Francia el festival de fin de semana con seis u ocho autores y cinco o seis mesas es muy común y muy factible de hacer también en España. No todo tiene que ser “semanas negras” ¿verdad?

Y si van a surgir más encuentros, Fernando Marías me comentó que quizá los festivales del género negro deberían de alguna manera u otra asociarse y coordinar no sólo las fechas, pero quizá hasta algunas actividades. Ambos sabemos que en este sector lo de llegar a acuerdos y colaborar es poco común, pero esta no es una idea descabellada. Los festivales no deberían rivalizar, hay mucho espacio para colaborar.

En definitiva, felicidades una vez más a la organización de Valencia Negra, un festival que sabe crecer y ganar adeptos. Y sí, animo a crear más encuentros siempre y cuando el objetivo sea acercar autores y lectores. O sea, que su máxima preocupación sea el público. Y por qué no, hagan caso a Fernando Marías y busquen formas de colaborar, seguro que resulta positivo.

 

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El espejismo de Sant Jordi, Cuenca ahorca sus casas y el Euro-timo

Final de Cuenca 2016

Celebramos el final de Cuenca Negra 2016 y saludamos la edición 2017

El día 23 de abril volvimos a deleitarnos del espejismo de Sant Jordi. Durante el día mágico las masas salieron a la calle y por un momento los editores pensamos que vivimos en una sociedad lectora. La Diada fue espectacular y sin lugar a duda se vendieron miles de libros. Pero llegó el fatídico 24 y volvió la cruda realidad. En España los niveles de lectura siguen descendiendo y con un Sant Jordi al año no es suficiente, pero claro, no podemos celebrar Sant Jordi cada sábado, ¿o sí? Por favor…

En Cuenca Sergio Vera se inventó hace cuatro años el encuentro de las Casas Ahorcadas y así culminaba uno de los mejores club de lectura de novela negra de España. Sergio Vera iluminó Cuenca con un festival por donde han pasado desde Lorenzo Silva a Andreu Martín pasando por Rosa Ribas, Berna González Harbour, Víctor del Árbol, Domingo Villar, Javier Olivares, Álexis Ravelo, Jerónimo Tristante, Antonio Altarriba, Carlos Salem, Juan Ramón Biedma y un sinfín de los mejores autores y autoras del género negro, fantástico, del cómic y guionistas de toda España. Sergio Vera ha puesto a Cuenca en el mapa de la novela negra española, pero la visión de Sergio Vera choca con la ofuscación —para no decir ignorancia— de políticos incapaces de reconocer a Sergio su trabajo y dar continuidad a un festival que acerca la cultura a los conquenses. En fin, ¿por qué nos sorprendemos tanto de los bajos niveles de lectura cuando la política se dedica a torpedearla?

Y no puedo terminar sin hacer referencia al fraude que nos vende Renfe con el Euromed, un tren que en su versión más rápida viaja de Valencia a Barcelona (o viceversa) a una velocidad media de 115 Kilómetros por hora. Creo que va más rápido el Nairobi Express. Esto es un insulto a todos los que vivimos en el corredor mediterráneo, sí, este corredor que ya hace más de 2000 años crearon los fenicios, cartagineses y romanos por una razón muy simple, era la mejor manera de moverse desde la península al resto de Europa. En fin, si las cosas siguen así igual volvemos a los trenes borregueros, al menos en éstos la velocidad del viaje era el menor de tus problemas, ya que el calor, los malos olores y la incomodidad del tren absorbían toda la mala leche.

Lo dicho, del espejismo del Sant Jordi a la ceguera de los que deberían luchar por la cultura en Cuenca, a trenes que crean dudas sobre un país que parece empeñado en poner palos en sus propias ruedas antes de sentarse a pensar entre todos cómo se puede mejorar el futuro.

Nada nuevo en el horizonte,  ¿verdad?

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¿Si compramos libros por su contenedor, realmente leemos los contenidos?

Findepoema_BAJA¿Por qué compramos libros? ¿Por qué compráis libros? Esa fue la pregunta que nos hicimos Carlos Pujol, nuestro director editorial, y yo anoche.

Alrevés siempre ha editado libros basándose en la búsqueda, captura y publicación de contenidos que creemos tienen un interés, por alguna razón u otra, para el público lector. Siempre hemos pensado que la originalidad de los textos, la calidad de los mismos y su trascendencia son la clave para captivar a los lectores. En definitiva, en Alrevés hemos sido firmes creyentes en que el contenido, y no el contenedor, es lo que el lector busca en los libros.

Sin embargo, nuestra larga experiencia nos dice que a día de hoy puede que sea el contenedor, (su forma, originalidad, diseño y vistosidad), un elemento clave a la hora de que el lector decida o no comprar un libro. ¿Significa eso que el lector ahora prefiere el contenedor al contenido? ¿Implica esto que quizá el lector ya no es tan lector? Es decir, ¿si compramos libros por su contenedor, realmente leemos los contenidos? Esta pregunta realmente no la podemos responder sin un estudio minucioso. Pero tanto para Carlos Pujol como para mi, tener en cuenta el contenedor a la hora de comprar un libro nos resulta sorprendente y por qué no decirlo, también preocupante.

Es obvio que Alrevés no puede dejar de tener en cuenta esta tendencia, pero estamos convencidos que es más importante que mantengamos nuestros principios. Nuestro proyecto está basado en la búsqueda de talentos que lo demuestran a través de sus textos y las ideas que éstos transmiten, como hemos mencionado inicialmente. Y aunque los contenedores puedan mejorar, serán siempre los contenidos los que regirán nuestra política editorial, porque así se lo merecen los verdaderos lectores, o eso creemos nosotros.

Y hablando de talentos, no puedo dejar de mencionar la última novedad de Alrevés. Fin de poema, de Juan Tallón. Una pequeña joya que a través de las últimas horas de vida de cuatro poetas (Cesare Pavese, Alejandra Pizarnik, Anne Sexton y Gabriel Ferrate) ilumina sus vidas y la lucha con su propia existencia.

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El primer Sant Jordi sin Josep Forment

Roger Clanchet, Gonzalo Garrido, Gregori Dolz, Carlos Pujol y Víctor del Árbol. Delante y agachado, Josep Forment

Roger Clanchet, Gonzalo Garrido, Gregori Dolz, Carlos Pujol y Víctor del Árbol. Delante y agachado, Josep Forment durante el Sant Jordi de 2013.

Hace un año, al terminar la diada de Sant Jordi, alrededor de las 20:00 horas, nos llegó la noticia que nuestro libro, Después de despedirme, Pepe Rubianes inédito, había terminado entre los cinco títulos más vendidos de no-ficción en castellano. Recuerdo como si fuera hace un rato como nos miramos a la cara Josep Forment y yo, y como esa mirada se tradujo en un abrazo fuerte, largo y sentido.

Josep y yo compartimos muchos Sant Jordis, pero en 2014 se conjuraron los astros para recompensarnos por años de trabajo juntos. No hace falta que diga que fue un momento mágico, especial y compartido por todo el equipo de Alrevés.

Josep se lleva todo el crédito. Nunca se hubiera editado un libro que hiciera tanta justicia al talento de Pepe Rubianes si no fuera por la tozudez y obstinación de Josep. Leyó prácticamente todo lo que había escrito Rubianes y poco a poco, junto con Carmen Rubianes y todo el equipo Alrevés fuimos componiendo un libro magistral y que creemos refleja el increíble talento, no sólo humorístico, pero también poético, crítico y narrativo del más grande de los galaico-catalanes que nunca ha existido.

En 2014 Josep se fue con Pepe Rubianes, y este año afrontamos el Sant Jordi sin la presencia de nuestro editor, amigo y la grandísima persona que era Josep. Lo haremos con la cabeza alta, porque así lo hubiera querido él, pero estoy seguro que en algún momento u otro, su recuerdo, su sonrisa, su sarcasmo y como no su sabiduría, a todos nos vendrá a la memoria.

Sí tenemos derecho a llorarle, sonreírle y la obligación de recordarle.

Una abraçada molt gran Josep, t’anyoro.

gori

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¿Cara o Cruz?

Adobe Photoshop PDFMe dijo una vez un autor que la razón por la que su libro no había vendido como se merecía era debido a la decisión del editor a cambiar el título que él había propuesto. Yo me pregunté si la razón detrás de las bajas ventas no podría encontrarse en que el libro no hubiera gustado al público. En cualquier caso, tanto entonces como ahora estoy convencido de que el título de una novela no es el aspecto más importante para vender más o menos ejemplares. El contenido es la clave, no nos engañemos.

Pero lo cierto es que a menudo los editores nos encontramos con un gran dilema (uno de muchos, sea dicho de paso): ¿qué título poner a un libro?

Algunos autores vienen con un título que ellos mismos nos anuncian es indiscutible. En estas ocasiones leemos el título mil veces hasta que nosotros también estamos convencidos. Pero en otras, debido a nuestro estupor, tomamos la decisión de proponer alternativas. Intentamos razonar con el autor; ilusos nosotros, ¿verdad?

Sin embargo, el dilema del título de una novela no acaba con el autor, el mayor problema muy a menudo es interno, y es que ni nosotros nos ponemos de acuerdo en qué título adjudicar a una novela. Es algo que a veces puede ser difícil de gestionar.

ManosSucias_ALTAEn el último comité, surgió un empate técnico y total en qué título adjudicar a una obra. Parecía un conflicto laboral, y es que argumentos tenían las dos partes. En definitiva, un conundrum, palabra inglesa que describe esta circunstancia perfectamente. Y fue entonces cuando a “alguien” se le ocurrió la magnífica idea: ¿por qué no lo decidimos a cara o cruz?

Títulos, portadas, formatos, diseños… todos son importantes, muy importantes. Pero lo verdaderamente importante, lo vuelvo a repetir, es el contenido.

Y hablando de contenidos, hoy en el blog las portadas de nuestras últimas novedades de este año. El patio inglés (ya en librerías), de Gonzalo Garrido, es un cambio de registro del autor de Las flores de Baudelaire. Una obra valiente que aborda la relación de un padre con su hijo tras ver sus progenitores cómo el joven salta al vacío desde un tercer piso.

Finalmente, en noviembre vuelve Carlos Quílez, esta vez con Manos Sucias. En esta ocasión el título lo dice todo, pero las sorpresas del contenido son dignas de juzgado de guardia. La corrupción en España está más extendida de lo que te imaginas, si no me crees lee Manos Sucias.

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Carlos Pujol se une al equipo Alrevés

Ha sido un verano difícil para el equipo de Editorial Alrevés. El repentino fallecimiento de nuestro editor Josep Forment el 9 de julio dejó a todo el equipo (Marc Pitarch, Roger Clanchet, Ilya Pérdigo y a un servidor) conmovidos. Josep no era sólo nuestro editor y el guía filosófico de nuestra editorial, era una extraordinaria persona y un compañero de viaje desde los inicios de nuestro proyecto, ahora hace ya 5 años.
Sustituir a un amigo es imposible. Pero en Alrevés teníamos el convencimiento que era necesario encontrar un nuevo editor que pudiera continuar trabajando el legado de Josep y con el tiempo construir el suyo. El equipo no dudó ni un momento que la persona más adecuada para llevar a cabo esta tarea es Carlos Pujol.
Conocí a Carlos Pujol días antes de conocer a Josep Forment, cuando los tres formamos parte de un proyecto editorial. Era marzo de 2007. Los tres establecimos entonces una gran amistad, un aprecio que nunca se truncó. Carlos, además, ha colaborado con nuestra editorial como editor de mesa en un buen número de títulos, como podrían ser La tristeza del samurái y Respirar por la herida, de Víctor del Árbol, Las flores de Baudelaire, de Gonzalo Garrido o La fragilidad del neón de Juan Laborda. A menudo Josep, Carlos y yo nos encontrábamos para charlar, tomar un café y discutir sobre este complejo, y por qué no decirlo, disparatado, sector del libro.
Por todas estas razones estamos increíblemente ilusionados de que Carlos Pujol aceptara nuestra propuesta y el reto de unirse a Alrevés. Carlos posee la experiencia de haber trabajado y dirigido, entre otros, sellos como Destino o Plaza y Janés, pero además, aporta su humildad y una profunda amistad que estamos seguros será clave a la hora de seguir avanzando como editorial.
Bienvenido Carlos, y gracias.

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«Cada uno de los instantes que vivimos son la única medida de la existencia.» Josep Forment

Hola Josep,

Ja fa uns dies que vas deixar aquest món i des d’aquell moment que et busco però tu ja no hi ets. Sé que t’agradaria donar-nos a tots una forta abraçada i dir-nos que estiguem bé. Sé que no volies abandonar-nos, que per res del món voldries fer-nos mal, però el destí no contempla els desitjos de tots, ho sabies tu; ho sabem nosaltres.

A honrar-te i acomiadar-te de tu va venir un munt de gent Pepe. Molta. Moltíssima gent. Tots estaven molt afectats per la teva sobtada partida i per que tots et tenien una estima especial; eres una Home especial Josep, una persona peculiar que robaves el cor de la gent amb només cinc minuts de conversa.

Estaven als que més has estimat mai Josep. La Gordi, la teva dona i companya i el Petitó, el teu estimat fill (de todos los epicentros, los epicentros); la Elisabet, la teva germana amb qui tenies una relació tan especial. Estava tota la familia collons! I estaven els companys de feina que has tingut al llarg de tots aquests anys; companys de projectes teatrals i cinematogràfics; i amics, molts amics. També estaven els teus autors, un munt d’ells, —alguns vinguts de Madrid i València— per poder acomiadar-se de tu al nostre costat. I estàvem també els teus companys de viatge professional actual, els teus companys d’Alrevés, la nostra “petita gran editorial”. Va venir molta gent Josep, i els que no van venir va ser per que senzillament vas marxar de forma tan abrupta que no van poder arribar, però estaven amb nosaltres.

Ens toca fer el cor fort Josep, per que sé que tu així ho voldries. Però costa molt Pepe. Sento un buit infinit que sé que mai més podré tornar a omplir. La teva absència es un dolor immens que em penetra el cor i m’arruga l’ànima. Ens quedava molt per a fer Josep, i sobretot, ens quedava molt del què parlar i discutir. La teva saviesa m’enlluernava, i ara només em queda buscar en la memòria per no oblidar mai les teves paraules. T’estimava i ho sabies per que ens ho dèiem sovint, i no saps com ara me n’alegro.

La veritat és que vam parlar molt de la mort en les nostres innumerables converses tot dinant o prenent quelcom, tornant de la oficina amb autobús, al metro camí de Negra i Criminal, en un tren direcció a alguna part, o en un dia qualsevol que ens trobàvem per a xerrar, o per veure’ns senzillament per que per alguna raó o altra feia uns dies que no coincidíem.

Des de el dia que ens vam conèixer, vas dir-me que la mort es l’única garantia que ens donava la vida. En paraules teves: “la única experiencia radical posible con la que hay que contar es la muerte”. La mort tu l’has tingut present sempre per raons obvies. Tu vas perdre el pare de molt jove, amb només 13 anys, i la teva passió per Rimbaud crec que tenia en part a veure amb la seva prematura mort i la seva passió per la vida. Per que tu vivies amb passió Josep. Potser la gent no se n’adonava sempre, però erets un apassionat de la vida i ho expressaves. Mai entomaves una bona o mala noticia amb indiferència. Mai! Tu responies a les bones noves amb l’alegria que pertocava, un crit ofegat però expressiu, o una forta abraçada. I les noticies doloroses les expressaves igualment amb llàgrimes i desolació. La teva sensibilitat era profunda i la comparties amb tots aquells que et rodejaven amb naturalitat i sinceritat; la gent això sí ho percebia Josep. Ho sentien i per això t’estimàvem, t’estimem i t’estimarem sempre.

Sí Josep, ara que el món començava a reconèixer la teva tasca, el destí ha decidit que era el teu moment de marxar. Però et confesso que me n’alegro de que ens abandonis quan estaves feliç, i no fotut. Te’n vas amb el cap ben alt i deixes un rastre d’amor, saviesa i bondat molt gran. Tot el compartit amb tu queda dins del meu cor, i aquí romandrà fins que sigui la meva hora.

La mort d’algú estimat, com em vas dir em moltes ocasions, només la podem gestionar i superar un mateix. No hi ha cap paraula, cap mirada i cap carícia que ara mateix ens pugui fer sentir millor. No ens queda altre remei que mirar endins dels nostres cors i mimar-los poc a poc, i amb el temps tornar a somriure com quan ho fèiem abans, quan tu estaves entre nosaltres. Serà difícil, però farem un gran esforç per tirar endavant i un dia recordar-te amb l’alegria que et mereixes. Tots junts, com tu ho voldries, continuarem la tasca que vas començar a Alrevés.

Només em queda demanar-te un últim favor Josep: vull demanar-te que si us plau, descansis en pau. Per favor Josep, no pateixis més i descansa en pau.

Petonets Josep, molts petonets.
T’estimo, gori

Adjunto dos vídeos para los que queráis una vez más recordar a Josep Forment.

Sóc editor i publico llibres

Josep Forment parla d’Editorial Alrevés

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Los imperativos de la cultura ha llevado al escritor actual a la soberbia de quererse hacer leer por los demás, pero, paradójicamente, no saber leerse a sí mismo.

El viernes compartí con Josep Forment, director editorial de Alrevés, una última comida antes de unas cortas pero merecidas vacaciones. Como no podía ser de otra manera, surgió una vez más la eterna discusión de qué o quién es un autor. Josep ya lleva más de 25 años en este mundo del libro, y ha visto de todos los colores, como no podía ser de otra manera.
Finalmente me confesó que está estructurando un discurso, o un ejercicio de reflexiones acerca de nuestro sector que apunta a algo mayor, aunque Josep no quiso el viernes entrar en más detalles.
Sin embargo sí pude robarle para mi lectura algunas de las hojas que tenía entre sus manos, y tras leerlas le pedí permiso para poder compartirlas con todos vosotros a través de mi blog.
Lo diré fuerte y claro: Merece la pena esta lectura a pesar de ser más larga de lo normal para un blog. Se trata de un par de hojas, de un esbozo, del comienzo de algo que sin lugar a duda abarcará mucho más. Una pequeña luz para entender qué es, o si más no, qué debería ser un autor. Espero que la disfrutéis tanto como yo y os haga a todos reflexionar.

 

Las primeras pistas…

Cualquier profesión, sea cual sea su graduación, es un oficio. Basta que uno enseñe y otro imite. Que uno repita y otro retenga. Qué importa el nivel de dificultad: media, superior o universitaria. El precepto siempre es el mismo: el aprendizaje del alumno; la enseñanza del maestro. De la enseñanza precisa surge el artesano. Y de esa artesanía, llevada a sus últimas consecuencias, nace la creatividad, el arte.

En sentido estricto y en su más apurada esencia, un licenciado en física cuántica o un doctor en neurofisiología no son distintos a un ebanista o un relojero. Cada uno de ellos, una vez asumido el aprendizaje, podrá llegar más lejos. Existirá el físico genial y el médico mediocre. El dudoso ebanista y el relojero excepcional. Además no es sino el imperativo cultural, riguroso en cada momento histórico, quien sobrevalora o desmerece una u otras profesiones.

Los oficios nacen y se desarrollan conceptualmente desde la Edad Media, cumpliendo la ley de un largo y minucioso aprendizaje. Uno es por fin artista porque ha sido antes artesano. Embebido éste de creatividad se convierte en virtuoso. Y no se es, por lo general, un creador o genio, si no se asume de antemano, el oficio. Todos los gigantes de la creación repitieron, imitaron, e incluso plagiaron hasta la saciedad, lo que sus antecesores habían logrado. Llámese Miguel Ángel, Beethoven o Cervantes, entre otros muchos. O lo que es lo mismo: la Capilla Sixtina, la Quinta y Novena sinfonía y El Quijote. Todas ellas, máxima expresión de la belleza, surgieron de un previo, metódico, obsesivo y bien comprendido artesanado.

¿Por qué el escritor moderno se empeña entonces en invertir esos términos?

El propósito de moda desde hace décadas en el mundo de los libros, es ser original, genial y único: o sea talentoso, pero obviando el proceso de aprendizaje y la experiencia del oficio. A los autores no parece importarles si su decisión simplemente obedece a un impulso transitorio. Ni siquiera se plantean si es precisa la vocación. Y es así, como se instalan, de forma masiva, al final del camino esperando su oportunidad. No son conscientes que a ese lugar se llega tras un laborioso viaje; fascinante, pero muy sacrificado. Nadie enseña a los escribas, como los llama Cortázar, que es ineludible culminar una serie de etapas previas.

Ni en la escuela, ni los padres, ni los profesionales, ni el maestro, ni el guía (ambos inexistentes ahora en la civilización occidental) enseñan, en primer lugar, a descubrir, motivar y propiciar el talento. En segundo, tampoco enseñan a distinguir el talento de la vocación. Y en tercero y último, a pautar el camino del artista y de la creación personal. Hay que retomar la responsabilidad de la enseñanza. Ser escritor es un logro que requiere mucho más trabajo y que el mero hecho de escribir una obra y dar con quien publique el libro.

El talento no es garantía de nada; tan solo es el principio de ese camino que nos tiene que llevar de vuelta al punto de partida, es decir, a nosotros mismos. No es sino la predisposición para poder desarrollar con éxito un oficio y un arte. En el caso de la literatura, se muestra redactando bien, componiendo adecuadamente un texto, sabiendo expresar las ideas, construyendo con eficacia una trama. Esos son los síntomas, sin duda, de una capacidad, unas veces natural, otras veces forjada con el sudor. Sin embargo, confirmar el talento de este modo, no se distingue de un arrebato, de un ardor, de una vehemencia, de un ímpetu, de un entusiasmo transitorio. Así, solo se muestra el potencial para ser un buen escriba. Para ser escritor, es imprescindible ser vocacional. Y aquí es en donde nace la confusión más habitual y más dolorosa.

El talento sin un plan de acción sostenido por la vocación es inocuo. El talento nos proporciona las herramientas, pero sólo la vocación es quien les otorga el uso adecuado. Poseerlas no basta para alcanzar el éxito; hay que saber manejarlas. Es imperativo comprender que uno puede disponer de unos utensilios de mejor o menor calidad, pero lo que resulta determinante es la destreza con la que les da uso quien las maneja. El talento, por sí solo, no lleva a ninguna parte. O si se prefiere, puede conquistar éxitos a corto plazo, pero no es determinante y nunca garantiza continuidad. Sirve de poco poseerlo sin una minuciosa experiencia vocacional. El talento nada más nos abre las puertas. El camino solo lo conoce la vocación. Y es con ella podremos vivir la profesión y el trabajo con la máxima pasión e intensidad.

La vocación es a largo plazo, es la experiencia que justifica el sentido de la vida. No es un proceso efímero sino constatado y contrastado, una y otra vez. Requiere la introspección del individuo porque significa entrega total y sin condiciones. Es el trayecto que ha de culminar en la coronación de nuestra condición de artista. La vocación es el ejercicio continuado del oficio y la consumación del artesanado. Es un viaje incierto, una senda sacrificada, pero la única experiencia posible que nos permita vivir con la pasión del enamoramiento.

La vocación es un plan de acción, sentido y expresado, que precisa y justifica la necesidad del oficio. Ser vocacional significa llevar el oficio hasta sus últimas consecuencias. Obviar el oficio es obviar la tarea fundamental del escritor. Cada vez más el autor corre el riesgo de perder la perspectiva de sus tareas primordiales: LEER y CONOCER.

No recordarlo es una fatalidad irreparable. El escritor, no es que deba leer a los otros, es que el sentido de su trabajo es leerse a sí mismo. Los imperativos de la cultura ha llevado al escritor actual a la soberbia de quererse hacer leer por los demás, pero, paradójicamente, no saber leerse a sí mismo. El escritor es bueno, mediocre o muy malo porque es buen, mal o pésimo lector. Este es el verdadero mal de nuestro siglo. El autor contemporáneo está cegado y obsesionado por vender libros con el pretexto eufemístico que lo lean. En realidad, de lo que adolece es de de ser poco o nada exigente con sus propios textos. Y no lo es porque no lee o no sabe leer. El escaso bagaje de lectura, la nula capacidad de análisis, y los escasos o pobres referentes, encierran al escritor en un terreno de juego muy limitado para que podamos sospechar que nazcan obras originales y con carácter excepcional. El escritor, nada más deja redactar la última línea de su manuscrito, debe posicionarse como lector crítico. Ponerse en el lugar del lector, distanciándose de su obra, que ya no es suya porque la está leyendo, y regocijarse en criterios estéticos y éticos elevados, sublimes. El escritor que no sabe, no aprende o no quiere alejarse de su propio texto destruye el principio inquebrantable de la escritura: SER ESCRITOR ES ANTE TODO SER LECTOR. Y recuerdo a Borges cuando aseguraba que la única cosa a la que renunciaría jamás era a la lectura. Podría dejar de escribir, pero, en ningún caso, de leer.

 

¡Bravo! y muchas gracias a Josep Forment, autor de este texto que creo pone un poco más de luz, y cómo no más controversia, en el eterno debate de qué es ser escritor.

¿Nos vamos de vacaciones ya?

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Ganadora del Sorteo No Ficción Alrevés


Se ha cerrado el sorteo que propusimos el equipo de Editorial Alrevés a través de este blog y, hemos declarado ganadora.

El lunes 19 de noviembre, el sorteo del pack de libros se anunció como desierto porque no había número ganador de acuerdo al resultado del juego de la Once. El martes 20, decidimos en la editorial declarar un vencedor con los números del sorteo de ese día, ya que habían 25 concursantes y 99 números… ¡hubiéramos podido estar días y días esperando el número ganador!

Por lo tanto se decidió dar el pack al número más cercano. Las últimas dos cifras del sorteo del martes 20 fueron 9 y 4. Jimena FP escogió el 9 y 9.

El pack de libros con los tres títulos prometidos, en estos momentos viaja a Granada. Esperamos en Editorial Alrevés que Jimena disfrute mucho de la lectura.

Gracias a todos los que habéis participado. Para nosotros fue una grata experiencia y un placer presentar la colección de libros No Ficción de Alrevés.

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