Archivo de la etiqueta: libros

Ofrecer descargas de libros gratuitas no es la solución

Lo voy a decir bien claro y bien alto: ofrecer descargas de libros gratuitas en tiempos de crisis como los que vivimos ahora no es la solución ni para autores, ni traductores, ni diseñadores, ni ilustradores, ni correctores, ni maquetadores, ni impresores, ni agentes literarios, ni distribuidores, ni librerías ni para editores; y tampoco, y que quede esto muy claro, para los lectores.

Regalar libros es degradar la industria del libro y su valor intelectual, y sí, al final repercute en la calidad del producto y por lo tanto tarde o temprano repercutirá en los lectores también.

Así que basta de justificarse y escudarse en la crisis para regalar libros, porque esto es un flaco, muy flaco favor a toda una industria que lleva años luchando para que la gente entienda que la lectura de calidad no es gratuita.

Y ahora me diréis que soy un egoísta e insolidario y que no quiero cooperar en este momento de profunda crisis y tensión social. Pero ya os digo que no es verdad.

Propongo que los autores graben lecturas de sus libros y cuentos, y promocionen sus libros y lo compartan en las redes sociales como hacen los músicos, claro que sí, pero no que regalen sus libros. Que no los regalen ni los autores ni los editores, por favor.

Porque un músico cuando acabe la crisis, volverá a cobrar por sus conciertos en directo, igual que lo hará un actor cuando vuelva al teatro, pero un autor ya no podrá cobrar por un libro que ha regalado. Y seamos sinceros, nadie paga para ir a la presentación de un libro como se paga para ir a conciertos, ¿verdad?

Por lo tanto, no se puede reglar libros. Podemos hacer descuentos, como hemos hecho en Alrevés, o pedir a los lectores que sigan en la medida de lo posible encargando libros a sus libreros y recibirlos ahora o cuando se pueda, pero no podemos regalar libros.

Ofrecer libros gratis es una aberración que están llevando a cabo algunos editores y sus razones tendrán (no voy a entrar en eso porque sino esta entrada sería una bomba de relojería), pero ya os digo yo que no lo hacen por el bien de esta industria ni de todos los que trabajan en ella: autores, traductores, diseñadores, ilustradores, correctores, maquetadores, impresores, agentes literarios, distribuidores, librerías, editores y lectores.

El sector del libro ya es suficientemente complejo para que además, ahora que se avecinan tiempos aún más difíciles, nos pongamos palos en las ruedas.

3 comentarios

Archivado bajo para seguir despiertos

¿Existe realmente un mercado para los libros en español en Estados Unidos?

Editorial Alrevés firmó ayer en Chicago un contrato de distribución para nuestros libros en español en Estados Unidos con Independent Publishers Group (IPG). ¿Pero realmente existe un mercado para estos libros en Estados Unidos? La respuesta es sí, pero por razones varias, y en algún caso, distintas a las que uno pueda imaginar.
La demanda de libros (en cualquier formato existente) en español en Estados Unidos no se debe tanto a una creciente masa lectora de hispanos, que también la hay, pero sobre todo se debe a la escasez histórica de literatura escrita en castellano en ese país.
Es decir, el español es el idioma más estudiado en las universidades e institutos norteamericanos desde hace casi dos décadas, sin embargo la mayoría de las bibliotecas de los institutos y universidades aún tienen un número de títulos en francés, alemán o hasta en italiano mayor que en español. Lo mismo ocurre en bibliotecas públicas locales, estatales y federales y en instituciones privadas.
La brecha es cada vez menor, pero aún queda mucho recorrido, y por ende los libros en español tienen en Estados Unidos un mercado no sólo en pleno crecimiento, pero sobre todo muy serio, bien organizado y capacitado para absorber un gran número de ejemplares.
En cuanto al género, me quedó muy claro durante la reunión con IPG que la no-ficción y el ensayo son los que más venden, ya que son este tipo de títulos los que más buscan las bibliotecas e instituciones que he mencionado anteriormente.
En cuanto a la venta directa a lectores en librerías, el crecimiento personal y los libros relacionados con la salud y el bienestar son los que tienen más éxito en castellano. Esto es algo que tampoco me sorprendió teniendo en cuenta que el perfil del lector hispano en Estados Unidos es similar al centroamericano. Consecuentemente, la novela negra y la ficción en castellano serán los géneros más difíciles de introducir. Añadiré que lo mismo ocurre en España, donde una novela si no vende de inmediato tiene los días contados.
En definitiva, firmamos el contrato y nos disponemos a penetrar este mercado, aunque deberemos ser muy pacientes. Nuestros libros no estarán en Estados Unidos hasta el 2013 porque en IPG ya trabajan en el catálogo de finales del 2012 y nosotros ya no estamos a tiempo de entrar. Así de planificado es el mercado estadounidense.

3 comentarios

Archivado bajo para seguir despiertos

crear el diseño de una colección

Hoy propongo una entrada muy visual.

Desde hace ya casi un año estamos trabajando en una nueva colección de novela negra, y en esta entrada os voy a presentar la evolución del diseño y el que finalmente utilizaremos, que es el último. No están todas las ideas que pusimos sobre la mesa y valoramos, pero pienso que es útil para hacerse una idea de la evolución. También se habló y se valoraron muchas tipografías y no digo nada de la cantidad de logos que creamos hasta dar con el que nos gusta y está en todas estas portadas.

Empezamos con una idea más ilustrada que fotográfica, para luego probar utilizando fotografías. Inicialmente la idea era utilizar pestañas arriba, o en el medio. Luego intentamos trabajar con líneas transversales y ubicar el autor y el título en ellas. Lo intentamos con ilustración e imagen, pero finalmente no nos convenció.

A partir de esta digamos atrevida propuesta, decidimos volver a una imagen mucho más clásica con una pastilla en la parte superior para ubicar el título y el autor. Probamos muchos colores pero el rojo y el amarillo cada vez eran más de nuestro gusto. También probamos una pastilla transparente, pero como podéis ver, al crear la transparencia el amarillo quedaba bastante feo.

De todas formas no estábamos contentos. Era un diseño que no nos diferenciaba prácticamente en nada, y le pedimos al diseñador una nueva versión alejada y distinta a todo lo que habíamos trabajado.

El resultado, tras algunos matices son las tres portadas finales, que ya son el diseño elegido con la tipografía que utilizaremos.

Falta cerrar el diseño de la contraportada, solapas y lomo, pero la idea está ya creada. Y lo digo ahora, espero no tener que reunirme con diseñadores tantas veces seguidas durante un buen tiempo.

Deja un comentario

Archivado bajo para seguir despiertos